La Patria Pedagógica

30/09/2008

Autor: Roberto Rojo
Opinión

El autor habla de la gravitación negativa de la pedagogía en la cuestión educativa y dice que es un compromiso y una tarea de todos

LA PATRIA PEDAGÓGICA

 La educación es demasiado importante para dejarla en manos de los pedagogos y los psicopedagogos. En realidad estoy parafraseando aquella frase que dice que las relaciones exteriores son demasiado importantes para dejarlas en manos de los diplomáticos. Viene al caso sobre todo cuando la educación sistemática está en un debate permanente y, como se dice por ahí con mucho criterio, es una responsabilidad de todos…
 En el ámbito educacional, puertas adentro, se critica sin miramientos a los psicopedagogos y los dardos, generalmente en tono de burla, suelen apuntar al lenguaje que estos utilizan. Desde luego que el ataque se explica por la gravitación que los profesionales mencionados adquirieron en los últimos años, tanto para el diseño del sistema educativo como en el espacio que conquistaron en los establecimientos educativos…
 ¿Cuál es el sentido de poner tantas materias pedagógicas? El profe Grimaux decía que lo que valía era el conocimiento, porque si uno sabe se las arreglará para enseñar de cualquier forma. Pero estamos inmersos en el método, en el camino, en la forma… En los programas de los años ochenta, que duraron hasta hace pocos años, precisamente hasta el 2000, sólo había cuatro o cinco materias pedagógicas en las carreras de Historia y de Geografía del Profesorado y ya las veíamos como “extrañas” respecto a nuestro objeto de estudio.
 Ahora, en las mismas carreras y en el mismo Profesorado Albino Sánchez, las materias pedagógicas ascienden a ¡Catorce! ¡Ca-tor-ce! (El total de materias en Historia son 39 y en Geografía 32, es decir que en este último caso están cerca del cincuenta por ciento. Y en el profesorado de Matemática ocurre otro tanto).  Y son las mismas materias pedagógicas en ambas carreras, absolutamente clonadas. ¿Se hizo un estudio previo serio? ¿Historia y Geografía necesitan las mismas pedagógicas o fue una elaboración chapucera? ¿Quién hizo esos programas que ahora llaman Espacios Curriculares?
En Historia se eliminó una materia clave como “Historia de España” y se redujo a un cuatrimestre “Historia de Grecia y Roma”; estas disciplinas, además de constituir verdaderos obstáculos para seguir adelante en la carrera, proporcionaban un conocimiento sólido y necesario. Tampoco están las ciencias auxiliares de la Historia, ni Ética y Deontología Docente, Antropogeografía… 
Tanta pedagogía puede ser una coartada para el facilismo. Y esto no es dicho con la intención de desacreditar a las ciencias pedagógicas, que merecen el mayor de los respetos como todo estudio científico, sino porque el resultado, dicho en términos no académicos, no es ni chicha ni limonada: no se logra un conocimiento satisfactorio de la propia disciplina –Historia y Geografía- y mucho menos de la cuestión pedagógica. (El profesor e historiador Víctor Hugo Robledo dice que las pedagógicas que debió estudiar en su carrera no le sirvieron de nada al momento de impartir clases…)
Recordemos además que las materias ya no tienen el estresante examen final, donde había que estudiar todo lo que se había desarrollado durante el año y que tantos nervios generaban, sino que se aprueban con el sistema de promoción;  se rinden trabajos prácticos o coloquios y se va aprobando la materia. Es la “educación promo”. Que según muchos de los protagonistas es muy buena en teoría pero en la práctica promueve el facilismo, la falta de rigor… 
 El lenguaje no es lo de menos. Es todo, según ha enseñado Wittgenstein. Y en la educación prevalece el lenguaje de los pedagogos, que según el filósofo Fernando Savater es pedantesco. Yo diría que es expulsivo para entender el fenómeno de la educación, o al menos, impide llegar rápidamente al meollo de la cuestión. ¿Acaso una temática tan general y pública como la educación puede ser abordada con una jerga? Digo jerga no en sentido peyorativo sino para definir el lenguaje propio de un sector, de un oficio o profesión.
 Por los ejemplos que voy a desarrollar a continuación sostengo que la gravitación pedagógica puede impedir un análisis amplio de todos los sectores sociales: Al viejo, querido y anhelado recreo le dicen “el segmento de ocio”. A los temas principales le llaman “nudos problemáticos”. Entonces uno puede oír reflexiones que lindan con lo desopilante: “Mucha gente tiene que seguir analizando el nudo/El nudo que uno observa/Hay que ver todos los nudos”.
 Y no hay que olvidarse de los NAP, que son muy importantes… Núcleos de Aprendizajes Prioritarios.  Por su parte, el profesor Carlos Mario Lanzillotto siempre recuerda que la palabra mágica para los pedagogos es “articulación”. Cuando aparece esta palabra, dice Lanzillotto, les brillan los ojos y  comienza la fiesta… (Antes las personas mayores decían “me duelen las articulaciones”, y se referían, creo, a los codos, las rodillas, es decir los puntos de unión de los huesos. Entonces esta palabra se trasladó de la anatomía a la pedagogía con éxito creciente).
 “Formación en competencias”, si no entendí mal, sería una especie de estudio específico, algo que tienda a la especialización, aprovechando la capacidad y aptitud que muestre el alumno. La temática creo que es “el eje”, entonces se arman frases tales como: “Hay que direccionar los ejes/ Hay que direccionar hacia adentro/ Hay que juntar los ejes/ Hay que cruzar los aportes de los ejes en los grupos”.
  “Anclaje” sería fijar un tema, o una especie de punto de partida y “abordaje” es meterse en un tema. “Buceo” sería el análisis exhaustivo (Parece la influencia de lenguaje marítimo). Si un documento es importante dicen “es muy rico el documento”. Lo que conocíamos como materia ahora es “espacio curricular” y “el campo de estudio” es lo que conocíamos como área de estudio. “La bajada” es la transmisión de información y conocimiento a las escuelas. Y así para cada situación hay un lenguaje que parece más destinado a complicar que a entender el fenómeno educativo. Dejo una última frase “pedagógica”: “Usemos ese libro como insumo para la elaboración del documento”.
LA EDUCACIÓN ES EL GRAN TEMA DE ESTA ÉPOCA
1. FINES: Las grandes ideas son fáciles de enunciar y muy difíciles de aplicar. Para el gran filósofo Bertrand Russell los fines de la educación son dos: primero, proporcionar conocimientos definidos –leer, escribir, matemáticas, etc.-, y, segundo, crear los hábitos mentales que permitan a la gente adquirir conocimientos y formar juicios sanos por sí solos. 
2. MEDIOS: El tema sin dudas es el camino, el método, para llegar a esos fines.
a) Hay una chicana de Bernard Shaw que dio la vuelta al mundo y que encierra un asunto clave del entrevero de conocimiento, escuela y educación. Dijo Shaw: “Tuve que interrumpir mi educación para ir a la escuela.”
b)  Roberto Fontanarrosa dijo en varias oportunidades que él fue un pionero de la deserción escolar. Nunca terminó la secundaria y cuenta que entonces se dedicó a aprender…
c) El maestro Serrat dice en una de sus canciones  “y uno es feliz como un niño cuando sale de la escuela”.
3. EL CONOCIMIENTO COMO VALOR
a) Daniel Baremboin, el famoso director de orquesta argentino, que trabaja a favor del entendimiento israelí palestino –tiene una orquesta integrada por músicos de ambos países-, señala que su lucha es contra la ignorancia que es la que genera la violencia y la injusticia. Y destaca otra cosa muy importante: el miedo al conocimiento.
b) Jaim Etcheverry plantea en su libro “La tragedia educativa” que la sociedad argentina no es indiferente al conocimiento sino que está en contra. ¿Quien impide el conocimiento?: 1) La escuela promo 2) los chantas 3) la permisividad.
4. REPENSAR LA EDUCACIÓN
a) ¿Que hacer para que la escuela sea el centro que irradia conocimiento y alegría? ¿Cómo combinar placer con deber?  Creo que hay mucho talento desperdiciado… y eso es lo más triste como plantea Robert de Niro en su película “Una luz en el infierno”.
b) Michael de Montaigne decía que el niño no es una copa vacía que hay que llenar sino  un fuego que es preciso encender. La tarea de la escuela es encender el fuego.
c) Los riojanos tenemos a un “cruzado” de la educación, Joaquín V. González, considerado el pedagogo por antonomasia de los estudios superiores. González no sólo pensó la educación y escribió libros sobre el tema, sino que fundó y dirigió la Universidad de La Plata, una de las más importantes de Latinoamérica. No estudiarlo es un desperdicio total.
d) Vuelvo al principio. La educación es tarea y compromiso de todos. Aunque maestros y profesores tienen mucho que decir y que hacer.

 

 

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